Nuestra historia

Desde 1985 construyendo comunidad!

El Casal Infantil y Juvenil de Marianao surgió a partir de la ocupación, el junio de 1985, del inmueble de la calle Gerona número 30, que se encontraba en una situación urbanística irregular y era un foco de abandonamiento y suciedad. El Grupo de Jóvenes Marianao, constituido el año 1983 a partir de la antigua Vocalía de Jóvenes de la Asociación de Vecinos "El Poblet" (barrio Marianao), protagonizó esta acción, con el apoyo activo de la Asociación.

Una de las características que configuran esta experiencia es el arraigo en el barrio y en la ciudad desde el primer momento. La iniciativa surge de personas, la mayoría jóvenes del barrio Marianao, que desde la voluntariedad social buscan alternativas a los graves problemas que sufren los niños y jóvenes causados por la falta de equipamientos y de recursos sociales. Es así como el Casal Infantil y Juvenil de Marianao es cronológicamente el primer equipamiento sociocultural del barrio Marianao y, actualmente, el único equipamiento especializado en infancia y juventud de Sant Boi.

El 3 de junio de 1987 el Casal se constituyó como asociación, con personalidad jurídica propia, desvinculándose de la entidad vecinal. De manera paralela a la ardua tarea de rehabilitación del edificio, en la cual participaron muchas personas voluntarias, entidades sociales e instituciones públicas, el Casal fue creando los diversos proyectos socioeducativos y de animación sociocultural: primero, los talleres, la biblioteca y el esplai; después el Aula taller, el Centro Abierto, el Casal de Jóvenes, los cursos de formación ocupacional, la emisora de radio, la revista Bretxa... como también otros servicios como el Proyecto David o la inserción ocupacional.

El año 1995 hubo un importante movimiento ciudadano contra el proyecto municipal de derrumbamiento del edificio del Casal. La gran movilización popular evitó que el Casal fuera derribado y testimonio que constituía un patrimonio significativo del pueblo de Sant Boi. Después de diez años del nacimiento del Casal, se confirmaba que la existencia de sus proyectos socioeducativos era debida a la fuerte implicación de muchas personas: monitores, educadores, los voluntarios, los mismos niños y jóvenes, las familias, los vecinos y las instituciones públicas y privadas. Su compromiso y su ilusión daban, como ahora, sentido a la realidad del Casal.

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